sábado, 28 de abril de 2012

Tras leer el libro de Roman Gubern, Del bisonte a la realidad virtual, me surgen una serie de reflexiones que quisiera compartir:

1) Nunca imaginé que existiera tanta teoría alrededor de los que una imagen contiene, de su simbolismo intrínseco, de que existiera una dualidad, que pudiera tener mensajes ocultos pero públicos a la vez, entre tantas otras cosas que menciona el autor, pero la verdad me hizo mucho sentido y dio la impresión que la próxima vez que vaya a un museo, o vea una película o incluso vea un ridículo comercial en la televisión  mi visión será más amplia.

2) No obstante, estoy en total desacuerdo con la visión del autor de que esta tecnología pueda ser aplicada principalmente a la industria del entretenimiento debido a que seguramente para poder generar contenido debe ser extremadamente caro, así como el difundir el contenido el requerimiento de cascos y demás elementos tecnológicos para hacer una simulación de la realidad tanto física como de movimiento, estoy seguro que los costos deben ser excesivos dentro de cualquier lógica económica. De hecho da el ejemplo de la boda virtual que costó 100 mil dólares. De hecho este libro fue publicado hace 16 años y hoy nunca he escuchado que exista de manera masiva el uso de esta tecnología. Estoy seguro que si va uno a disneylandia o algo semejante, debe haber un corredor, pero debe ser un tanto aislado, yo creo que en fondo porque a la gente no le puede ser atractivo un mundo virtual hiperreal a un costo de miles de dólares cuando uno puede ver al verdadero gratuitamente.

3) Por último, tal vez una oportunidad para el mundo de las tecnologías para la información es desarrollar aplicaciones y hardware de realidad virtual para las personas que trabajan en casa. Es decir, tener reuniones con colegas frente a frente de forma tal que se logre sustituir la sensación de distancia que da un video conferencia con software como el communicator, o messenger podría ser de utilidad. Pero la clave creo yo es desechar el casco y hardware que pueda ser un tanto invasivo, pero aún así lograr la sensación de cercanía que tiene una reunión presencial. Si se lograra construir dicha tecnología a un costo bajo que genere beneficios excedentes sería un gran negocio. Por ejemplo, hay una película que actúa George Clooney, donde en una compañía tratan de hacer despidos a distancia con tecnología y nomás no lo logran y regresan a viajes. ¿Habrá una manera hacer un uso real de la realidad virtual o siendo nosotros seres sociales con necesidades de contacto físico la realidad virtual nunca será aceptada por los humanos? En mi opinión la moneda está en aire, ¿y ustedes que opinan??